viernes, 5 de julio de 2013

El Conde Cattaneo


            El 30 de junio de 1970 murió en Caracas a la edad de 90 años, Antonio Gaston Francisco Giuseppe Luigi Wenceslao Cattanio Quirin, o simplemente, el Conde Cattaneo, como lo conoció todo el mundo en Guayana, de la que no quiso desprenderse y en la que guerreó y ocupó cargos públicos de relevancia.
            Era nativo de Pavia, Italia.  Conde de Sedrano, militar de carrera, jefe de caballería en Italia y capitán de cosacos en Siberia, ingeniero, licenciado en filosofía y letras.  Un misterioso hecho de sangre ocurrido en el Palacio Real de Quirinal le sustrae a la corte de  los Saboya y se lanza a la aventura por los caminos de América.  Visita Argentina, Brasil, Bolivia, Perú, Estados Unidos y de regreso por México y Centroamérica se encuentra en el puerto de Corinto con las fuerzas del General Santos Zelaya que retornaba a la Presidencia de la República de Nicaragua.  Se agrega a ellas y por sus habilidades llega a ser General de Brigada de aquel país.
            En 1907 llega a Venezuela por Puerto Cabello y Cipriano Castro que tiene noticias de él lo conoce y lo convence para que preste sus servicios a la armada de Venezuela.  Su aventura en Venezuela comienza desde entonces como jefe de la Artillería de la Goleta Nacional de Guerra “Libertadora”.  En diciembre de 1908 cuando Castro se halla en París con un riñón enfermo y su compadre Juan Vicente es proclamado, el Conde Cattaneo se refugia en Trinidad y de allí penetra al Brasil y después a Guayana. Se ocupa de empresas agrícolas y balateras y de pronto se ve envuelto en el movimiento nacionalista del Mocho Hernández junto con los generales Pedro José Fernández Amparan, Angel Custodio Lanza y Rafael Tovar García.  Fracasado este movimiento, se incorpora a las fuerzas activas del gobierno y ocupa importantes cargos civiles y militares en Guayana, dirige la construcción  de  El Tapón y El Dique de Santa Lucía para defensa de las crecidas del río,  tiempos de Marcelino Torres (1915).  Junto con Fernández Peña desaloja a los ingleses de la Gran Sabana y como funcionario de Obras Públicas inspecciona los trabajos de desecación de la Laguna El Porvenir, la construcción de la escalinata de la calle Carabobo, el Puente sobre el Río Marhuanta y  malecones contra las crecidas del Orinoco.



jueves, 4 de julio de 2013

ISLA DE AVES BAJO LA SOBERANÍA E VENEZUELA

El 30 de junio de 1865 el Gobierno de España declaró la soberanía de Venezuela sobre Islas de Aves situada en la parte nororiental del Caribe.
            Isla de Aves es el territorio más al norte de Venezuela y tiene una superficie de 70.896 metros cuadrados.  En ella mora medio millón de aves marinas y enormes tortugas de dos metros de largo y 300 kilogramos de peso.
            La soberanía de Venezuela sobre esta minúscula isla del Caribe que sirve de hogar a millares de aves, se reafirmó después que en 1855 Holanda reclamaba para sí la posesión de ella.  Al enterarse que Venezuela había decidido expulsar cien norteamericanos que estaban allí explotando el guano de los pájaros, Holanda planteó un conflicto que se prolongó y durante el cual se agudizó la explotación hasta arruinar el territorio y exponerlo al peligro de la erosión.
            Para Venezuela, la Isla de Aves ha recobrado en los últimos años notable importancia desde el punto de vista de la demarcación fronteriza en el mar y de los derechos que sustenta sobre la plataforma submarina en esa área.  En consecuencia, viene a generar unos 70.080 kilómetros cuadrados de lo que es sin duda una zona económica importante para Venezuela.  El gobierno, a objeto de reafirmar aún más la soberanía, construyó en Isla de Aves un centro naval y una unidad de investigación científica para el estudio de la fauna.
            Como derivación del conflicto internacional que puso en peligro la prodigiosa Isla de las aves, se pensó crear el Territorio Federal Archipiélago Caribe con el objeto de lograr el desarrollo integral de las islas que conforman el área y llevar adelante el estudio de los recursos del mar territorial, la zona marítima contigua, la plataforma continental y el espacio aéreo respectivo.  La capital de este territorio que incluiría a todas las islas del Caribe, sería la población de El Gran Roque.



miércoles, 3 de julio de 2013

Pérdida de Puerto Cabello. Pérdida de la primera República ¿Culpable Bolívar?


            El primero de julio de 1812, el Coronel Simón Bolívar participa al General Francisco de Miranda que “un oficial de nombre venezolano se ha apoderado con los prisioneros, del Castillo San Felipe y está haciendo un fuego horrible sobres la ciudad”.  Bolívar pide inútilmente a Miranda que ataque por la retaguardia para evitar que la plaza se pierda.
            La plaza después de tres días de combate se pierde y Bolívar huye con varios oficiales.  Monteverde que desde Coro venía avanzando, se afianza y obliga a Miranda a firmar la capitulación de San Mateo.  Se pierde la Primera República.
            Bolívar abatido volverá a escribir a Miranda:  “Mi general, después de haber agotado todos mis esfuerzos físicos y morales ¿con qué valor me atreveré a tomar la pluma para escribir a usted habiéndose perdido en mis manos la plaza de Puerto Cabello? Mi corazón se halla destrozado con este golpe aún más que el de la provincia...”
            “Mi general, mi espíritu se halla de tal modo abatido que no me siento con ánimo de mandar un soldado; mi presunción me hacía creer que mi deseo de acertar a mi ardiente celo por la patria, supliría en mi los talentos de que carezco para mandar.  Así ruego a usted, o que me destine a obedecer el más ínfimo oficial, o bien que me de algunos días para tranquilizarme, recobrar la serenidad que he perdido al perder a Puerto Cabello; a esto se añade cuidados gravísimos me hallo en una especie de enajenamiento mortal...”
            Dos días después Bolívar volverá a escribir a Miranda para enviarle el informe o parte de las operaciones.  En esa carta vuelve a lamentarse:  “Mi general... ni mi cabeza, ni mi corazón no están por nada.  Así suplico a usted, me permita un intervalo de poquisimos días para ver si logro reponer mi espíritu de su temple ordinario.  ¿Después de haber perdido la última y mejor plaza del estado, cómo no he de estar alocado, mi general? ¡De gracia no me obligue usted a  verle la cara! Yo no soy culpable, pero soy desgraciado y basta”.


martes, 2 de julio de 2013

Fundación de Ciudad Guayana

   El 2 de julio de 1961 el Presidente de Venezuela Rómulo Betancort colocó la primera piedra de lo que es hoy Ciudad Guayana, una urbe que al crecer ha ido abarcando a San Félix y Puerto Ordaz, Matanzas, Castillito, Carhuachi, La Ceiba, Alta Vista, Yocoima, Macagua y Chirica, en la confluencia de los ríos Orinoco y Caroní.
                Ciudad Guayana es como se ha venido llamando desde entonces, sin embargo, fue bautizada con el nombre histórico de Santo Tomé de Guayana.  La construcción se inició ese mismo año de acuerdo a planes que establecieron la mejor ubicación y distribución de los servicios en función de la vocación industrial de la zona.
                A fin de facilitar la fundación de Santo Tomé de Guayana la Asamblea Legislativa reformó la Ley de División Territorial del Estado Bolívar el 29 de junio de 1961 para crear el Distrito Caroní y estableció a San Félix de Guayana como su capital.  Era el único distrito del Estado formado por un solo municipio:  San Félix de Guayana.
                El Distrito Caroní limita por el Norte con el Río Orinoco, perteneciéndole las islas que él forma según la misma Ley de División, desde la isla La Ceiba hasta la punta de Aramaya por la margen derecha; por le Este, la línea divisoria del Territorio Federal Delta Amacuro que sigue desde la punta de Aramaya siguiendo una línea recta Sur – Este hasta encontrar el punto de coordenadas latitud Norte 8º 25” y de ese punto siguiendo la línea divisoria del Distrito Piar  que sigue una línea recta del rumbo Sur 14º Oeste hasta encontrar el punto de coordenadas latitud Norte 8º 05’ y de longitud 62º al Oeste del meridiano de Greenwich; por el Oeste, la línea divisoria del Distrito Heres en línea recta desde la Isla La Ceiba siguiendo el Meridiano de Longitud 63º hasta el río Caroní y por el Sur, la línea divisoria del Distrito Piar desde el punto de encuentro el límite del Distrito Heres con el río Caroní, cruzando este río, continúa aguas abajo hasta encontrar el paralelo de latitud 8º 5 longitud 62º 35 al Oeste del meridiano de Greenwich.

                En 1979 la Legislatura volvió a reformar la Ley de División político Territorial para definir a Ciudad Guayana como capital del Distrito.  El desarrollo de esta ciudad está a cargo de la CVG que la ha diseñado como la más grande e importante del estado desde el punto de vista poblacional e industrial.  Ubicada en la confluencia de los dos ríos más grandes de Venezuela, el Orinoco y el Caroní, crece y se expande vertiginosamente.  En ella reside la industria pesada de Venezuela y está llamada a ser el centro económico e industrial más importante del país.

lunes, 1 de julio de 2013

Firma del tratado Amazónico

El 3 de julio de 1978 los cancilleres de Venezuela, Brasil, Perú, Ecuador, Bolivia, Guyana, y Surinam, suscribieron el tratado Amazónico, un instrumento de cooperación entre los estados que bordean la cuenca del Amazonas, para intercambiar informaciones sobre las características especiales de la región y a la vez conjugar esfuerzos que permitan promover el desarrollo armónico del área.
            Obligó a ello el hecho de que la zona del Amazona es una de  las que tiene un equilibrio ecológico más frágil con característica de selva tropical y condiciones muy especiales del suelo, que imponen a los países en su contorno a superar políticas aisladas e individuales a la hora de decidir  la forma de explotar los recursos.
            Otro factor ventajoso que influenció o determinó la firma del tratado es que el Amazonas es un medio de comunicación importante para los países que bordean la cuenca porque les da un acceso natural al Atlántico.
            El tratado coadyuvaría a superar los obstáculos físicos que pueden impedir la navegación de una manera adecuada y continua.
            La negociación del tratado Amazónico duró siete meses y se firmó en la moderna ciudad de Brasilia en medio de la mayor expectativa latinoamericana.  Un tratado similar es el Amazónico y el de la Cuenca del Río de la Plata que abarca una zona muy distinta al de Amazonas.  En ese tratado participan Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay.
            El Amazonas es una realidad única en el mundo.  Encierra una extensión de siete (7) millones de kilómetros cuadrados, escasamente poblada y con una enorme potencialidad de recursos naturales de todo tipo.


“El loco de Casacoima”

El 4 de julio se hallaba Bolívar en la Laguna de Casacoima activando la salida de algunas embarcaciones de la flotilla de Brión cuando fue sorprendido por un grupo de realistas de Los Castillos.  Lo acompañaban en ese momento su amanuense Martel, y los generales Arismendi, Pedro León Torres, Soublette, Jacinto Lara, José Gabriel Pérez y otros.  Todos se lanzaron al agua y atravesaron a nado la laguna del Orinoco y se internaron en la oscuridad del bosque.  Bolívar estaba nervioso y empapado al igual que sus oficiales y de pronto estalló en una crisis de euforia acaso por haber salvado la vida y buscando tal vez ánimo y valor en el recurso de la palabra:  “Dentro de pocos días rendiremos a Angostura y, entonces, iremos a liberar la Nueva Granada, y arrojando a los enemigos del resto de Venezuela, constituiremos a Colombia.  Enarbolaremos después el Pabellón tricolor sobre el Chimborazo, e iremos a completar nuestra obra de liberar a la América del Sur y asegurar su independencia, llevando nuestros pendones victoriosos hasta el Perú:  el Perú será libre”.  Su amanuense Martel, que lo oía, lo dio todo por perdido al comentar con los oficiales la posibilidad de que el Libertador estuviera loco.  Más, no era así.  Lo extraño consistía en que Bolívar era una fuerza telúrica emancipada o la que es lo mismo, un genio, un predestinado de la libertad.

Día de la Independencia


            El 5 de julio de 1811 en la Capilla de la iglesia de San Francisco en Caracas, los representantes de las provincias de Caracas, Cumaná, Margarita, Barcelona, Barinas, Mérida, y Trujillo, firmaron el acta por medio  de la cual se declaraba la independencia de Venezuela.
            Treinta diputados provincianos, de los cuarenta y cuatro designados, reunidos en el sagrado recinto, deliberaron sobre la trascendente materia de  la independencia.  Sólo el diputado de la Grita, Manuel Vicente Maya, tuvo la intemperancia de salvar su voto.  Otros como el diputado Roscio, dubitaron ante la magnitud del acontecer, pero hombres como Miranda, Yánez, Peña, respondieron  y defendieron con ardor los derechos inalienables de los venezolanos.
            El Presidente del Congreso Nacional, Juan Antonio Domínguez, tuvo el honor histórico de declarar solemnemente la Independencia de Venezuela, coronando de esta manera el acto cívico del 19 de abril de 1810, cuando el pueblo expresó su voluntad de gobernarse así mismo.  El 19 de abril y el 5 de julio, complementarias ambas, constituyen el prefacio de muchos episodios cruentos y difíciles que se libraron en los campos de batalla para hacer de Venezuela un pueblo libre y soberano.

            La declaración de nuestra libertad y soberanía, con relación al dominio español, no fue suficiente, hubo que librar guerras de varios años, a la cabeza de las cuales brilló siempre el genio de Bolívar.  Pero las luchas intestinas que sobrevinieron después, afloradas por la ambición política, enervaron los preciosos dones de la libertad y la soberanía, dando lugar a influencias extrañas en lo económico, ideológico, espiritual y político que empañan realmente esas conquistas.  ¡Nos preguntamos si aún somos verdaderamente libres o si todavía falta por ganar muchas batallas!