martes, 6 de agosto de 2013

Muerte de Loefling


Linnéo y sus discípulos, entre ellos, Pedro Loeflig

            El 22 de febrero de 1756, en plena época de la Colonia y cuando todavía no había sido fundada Angostura, muere en las misiones del Caroní, Pedro Loefling, primer botánico en pisar tierra venezolana.
            Había llegado por Cumaná en la expedición de Iturriaga en 1754 con el fin de hacer exploraciones científicas y prestar servicios botánicos a la Corona española.
            Para esa expedición fue escogido y recomendado por su gran maestro el ilustre naturalista sueco Carlos de Linneo. Loefling también era sueco como su maestro y había nacido en Valbo, provincia de Gestrikeland, el 31 de enero de 1729.
            Llegó a Guayana en mayo de 1755 luego de haber hecho importantes trabajos de observación y recolección de plantas en las selvas de Cumaná y Anzoátegui.  Su trabajo en las Misiones del Caroní, a pesar de las fiebres intermitentes y de las niguas, fue igualmente importante.  Desde estos lugares remotos del continente pudo mantenerse en contacto con su maestro y con el Museo Botánico de Madrid que acumuló lo más esencial de sus investigaciones.
            Según la Memoria de la Real Sociedad Española de Historia Natural, Loefling, realizó, además de la flora, investigaciones en la fauna marina.  Su enfermedad le comenzó en el pueblo de Morocuri y de allí lo trasladaron a San Antonio de Upata donde murió.  Fue enterrado junto a la Iglesia, al pie de un naranjo.  Al enterarse de su muerte el sabio naturista, Carlos de Linneo, dijo:  “Nunca ha perdido tanto la botánica por una muerte y nunca el mundo de la ciencia echará tanto de menos a alguien por una desgracia.  No lo digo por alabar, porque es cierto que un botánico tan profundo y atento había puesto sus pies en tierra extranjera, ni tampoco ha habido un viajero que haya tenido ocasión de hacer los grandes descubrimientos que pudo hacer Loefling.  Había llegado al país más maravilloso que alumbra el sol”.
            En el editorial del primer número del Correo del Orinoco hay una mención digna para Loefling y Humboltd.  En 1957, el director  del Museo Etnográfico de Estocolmo, el profesor Stig Ryden, publicó un interesante libro titulado “Pedro Loefling en Venezuela”.  Loefling murió a los 27 años de edad.

Piocid

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