jueves, 20 de junio de 2013

Bermúdez se ensaña contra Bolívar

            El 22 de agosto de 1816 Mariño y Bermúdez conspiran contra la autoridad suprema de Bolívar y lo obligan a regresar a Puerto Príncipe tras una bochornosa anárquica situación en la que el Libertador se vio obligado a desenvainar la espada para enfrentarse a Bermúdez que pretendía herirlo de muerte.
            Venía Bolívar de Jamaica de escribir su célebre carta sobre los sucesos de América a un distinguido caballero de la isla, venía también de sobrevivir en Kingston a un atentado contra su vida perpetrado por un negro esclavo suyo comprado por dos esbirros de Moxó, venía de los Cayos de Haití auxiliado por Petión para emprender de nuevo la lucha, venía con la promesa de ponerle término a la guerra a muerte y  darle la libertad a los esclavos, pero he aquí que al Libertador de nuevo lo abandona la fortuna.
            Tratando de invadir por el centro, retrocedió por una falsa alarma y fue a tener a Güiria donde muy mal lo recibieron Mariño y Bermúdez, quienes lo acusan de la pérdida de Ocumare de la Costa.  “Renováronse antiguas pretensiones –reseña más tarde Francisco Javier Yanez – y aglomerados aquí materiales preparados en Valencia, Cartagena y los Cayos, reventó al fin un volcán que habría envuelto la persona de Bolívar sino hubiera tomado el mismo partido que en Cartagena y Carúpano, dejando el país en manos de ambiciosos demagogos...”
            El pueblo soliviantado a la cabeza de Mariño y Bermúdez hace retroceder al Libertador hacia el embarcadero.  Antes Bermúdez lo ofende de palabra y lo amenaza con su espada.  Bolívar se pone en guardia y Mariño comprende y evita que la situación degenere.  No hay más alternativa para El Libertador que expatriarse a Haití donde siempre contó con la ayuda de Petión y a donde tardará en llegar el clamor de los arrepentidos para que vuelva a tomar el mando de los ejércitos que parecían no adecuarse a otra autoridad

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