lunes, 17 de junio de 2013

Morillo evita la deserción realista

            El 2 de septiembre de 1820, en su edición número setenta y ocho, el “Correo del Orinoco” editorializa abriendo su primera página sobre la deserción que comienza a registrarse en las filas realistas, de soldados que quieren  unirse a los libertadores de Colombia.
            Las deserciones desmentidas por el órgano oficial de los realistas eran demostrativamente ciertas y tenían su motivación en la desmoralización que parecía cundir en el ejército de Morillo a causa de los problemas internos de España por la Constitución de 1812.
            Tal circunstancia agravada por la sublevación impidió que emigraran hacia las colonias americanas unos 20 mil soldados.  Ello obligó a Morillo a parlamentar con los patriotas y poner momentáneamente cese a las hostilidades.
            Muchos realistas vieron en estos sucesos una claudicación peligrosa y se adelantaron a ponerse en la buena con los patriotas.  Así todas las tropas que sostenían el partido del rey en la Provincia de Barcelona se unieron a los libertadores de Colombia.

            El “Correo del Orinoco” a propósito, hace un recuento de esas deserciones y anota que de 300 hombres que sacó  de Onoto el coronel Aranda, 200 habían abandonado la causa del Rey.  Asimismo, los habitantes de Tucupido y de Valle de la Pascua, a quienes se habían unido los desertores de Arana, juraron fidelidad a la Constitución provisional de Colombia.  Informaba de igual forma que el cantón de Guaca, del pueblo de Canaguá en Barinas y de los habitantes de la Provincia de Cartagena.  El editorial terminaba haciendo un llamado a los combatientes españoles para que fueran cuerdos y reflexionaran positivamente a favor del cese de la guerra y sobre una realidad que los condenaban al fracaso.

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