martes, 11 de junio de 2013

José Félix Ribas

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El 19 de septiembre de 1775 nació en Caracas José Félix Ribas, quien figura en la historia venezolana como revolucionario impetuoso, paladín de la juventud y héroe hasta el sacrificio.
                Su infancia y juventud transcurren entre el campo, la escuela y los oficios religiosos.  Recibió una educación suficiente y estuvo muy cerca de la familia de Bolívar, hasta el punto de  casarse con una tía del Libertador.
                Su preocupación por la suerte de su patria comienza con una reflexión suscitada en la Plaza Mayor de Caracas el 8 de mayo de 1799 cuando presencia la ejecución de uno de los primeros mártires de la independencia:  José María España.  Ribas, quien para entonces contaba 24 años, queda profundamente impresionado e intuye su destino.  El también habrá de ser un revolucinario como José María España, pero con más oportunidad y tiempo que este, antes de ofrecer su cabeza por la empresa emancipadora.
La  Junta Suprema, constituida a raíz del 19 de abril de 1810, nombró a Ribas coronel con el encargo de comandar el Batallón Barlovento y después tuvo que expulsarlo porque junto con sus hermanos se lanzaba a la calle a agitar al pueblo contra los españoles.  Después que se declara la independencia absoluta de Venezuela, Ribas tendrá en firme su gran oportunidad y regresará al país para asumir el cargo de Gobernador Militar de Caracas.

 Cuando Miranda capitula y se pierde la República, Ribas acompañará a Bolívar en el exilio y después en la Campaña Admirable con la cual se inicia la Segunda República. Durante esta etapa de la guerra, José Félix  Ribas destaca como General de División.  Vence en las Batallas de Niquitao y Los Horcones, se inmortaliza  en La Victoria con los jóvenes seminaristas caraqueños, bate a Rosete en Ocumare y se une a Bolívar y  Mariño venidos desde Oriente para triunfar en la primera batalla de Carabobo en mayo de 1814.  Pero a  fines de este año la situación se complica con el avance arrollador de Boves y sus huestes de llaneros.  Ocurre la desbandada, la emigración de Oriente y la huida del comodoro José Bianchi con el tesoro de la Iglesia.  La Segunda República agoniza  Ribas y Piar culpan a Bolívar y Mariño y se proclaman ellos Jefes Supremos.  Vendrá Urica, la batalla donde pierde Boves porque muere, en tanto que su ejercito pone en fuga a Ribas hasta un día cercano en que es atrapado, decapitado y su cabeza frita en aceite.

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