viernes, 7 de junio de 2013

Bolívar en tremendo litigio con Nicolás Briceño

Nicolás Briceño y Bolívar enfrentados por una franja de tierra.

            El 28 de septiembre de 1807 Bolívar se halla viviendo en su hacienda del Valle de Yare y escribe cartas tras cartas al doctor Nicolás Briceño tratando de convencerlo para que no oponga obstáculos a su proyecto de una empresa de añil.
            No solamente Briceño, sino también don Isidro Méndez tiene intereses colindantes con la hacienda de Bolívar e igualmente pone obstáculos a la empresa.
            Entre dichos obstáculos  están el de negarle a Bolívar un callejón que necesitaba para el tránsito a su hacienda y oficinas por las tierras perteneciente a Briceño.
            La cuestión se agravó cuando Bolívar que entonces contaba con apenas 24 años de edad, madruga al frente de una cuadrilla de negros esclavos en la tarea de acometer los trabajos antes mencionados.  Horas después se presentó don Antonio Nicolás Briceño con otra partida de esclavos de la misma raza, armados todos, para detener por la fuerza el trabajo.  Bolívar hace caso omiso de la presencia de Briceño y ordena a los negros que continúen sus labores.  Briceño, furioso, desenfunda la pistola y apunta a Bolívar, quien rápidamente le vuela encima y lo desarma.  El incidente quedó hasta allí gracias a la presencia de otras personas amigas que evitaron una desgracia.
            Luego de este incidente Bolívar escribirá a don Nicolás Briceño la siguiente carta:  “Muy señor mío:  Si la inaudita indulgencia con que toleré el atentado criminal que usted cometió contra mí el 24 de septiembre, lo anima a insultarme de nuevo, veo con dolor que pronto tendrá conocimiento el gobierno de su extraña conducta; pues estoy resuelto a no sufrir por usted más en adelante, ni las más leves ofensas.  Sírvase usted decir a mi mayordomo si usted se opone o no, al callejón que necesito para el tránsito a Santa Gertrudis.  Dios guarde a usted muchos años S.S.S.Q.S.M.B.  Simón Bolívar.”



1 comentario:

  1. Siempre son interesantes este tipo de anecdotas jajajaja muchas gracias por compartirlo con nosotros!

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